Si quieres que tu taller pase de ser un negocio de supervivencia a una empresa escalable, debes identificar estos dolores:
- Manejas cotizaciones manuales: El cliente pide un presupuesto, pero tu asesor de servicio tiene que ir a la bodega a revisar si hay stock de repuestos y luego llamar al proveedor. Un cliente que espera, es un cliente que se va a la competencia.
- Tienes fugas de inventario (Repuestos fantasmas): A fin de mes, tu inventario físico no cuadra con el sistema. Hay filtros y aceites que "desaparecieron" porque se usaron durante los servicios prestados, sin ser registrados en el sistema contable.
- Descontrol en la productividad de los mecánicos: No tienes un reporte en tiempo real que te diga cuántas horas efectivas trabajó cada técnico ni qué tan rentables fueron sus reparaciones.







